Resumen operativo
Las zonas que definís en el estudio de geocercas se dibujan como capas sobre el mapa de flota (según variante: operaciones o restringida). Así ves de un vistazo dónde están las reglas activas mientras seguís unidades.
Cuando una unidad entra o sale de una zona, el sistema puede registrar la transición en el flujo de inteligencia del mapa (mensajes de entrada/salida con nombre de unidad y de zona).
En profundidad
Las geocercas son polígonos o círculos que dibujás sobre el terreno para marcar zonas con significado operativo: el perímetro de un sitio, una zona restringida, un área de cobertura asignada a un equipo. Una vez creadas en el estudio de geocercas, automáticamente se proyectan como capas semitransparentes sobre el mapa táctico, diferenciadas por variante (operaciones u restringida).
La utilidad operativa de tener las zonas visibles en el mapa principal es directa: el centro de operaciones ve simultáneamente dónde está cada unidad y qué reglas aplican en ese punto. Si una patrulla se acerca a un perímetro restringido, no hay que cruzar pestañas para confirmar que está saliendo de su área; se ve. Esa coexistencia de unidades + zonas reduce errores de coordinación y acelera decisiones.
Cuando una unidad cruza el borde de una geocerca, el sistema puede registrar la transición en el log táctico (entrada o salida, con nombre de unidad y de zona). Ese registro queda como auditoría posterior y, si las reglas de la zona lo definen, puede disparar una alerta en el panel o una notificación en el celular del operador. Esa cadena evento → log → alerta es lo que diferencia una geocerca decorativa de una geocerca operativa.
Una buena práctica es revisar periódicamente las zonas dibujadas: los terrenos cambian (obras, accesos clausurados, ampliaciones), y una geocerca desactualizada genera ruido. El log táctico es un buen termómetro: si una zona genera entradas/salidas que nadie acciona, probablemente esté mal calibrada o sea innecesaria.
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